L.E.D.

LED

El nombre “LED” en realidad es una abreviación de las siglas “Light emitting diodes” (en español: diodo de emisor de luz) y fueron inventados en 1962 por Nick Holonyak mientras trabajaba como científico en General Electric.

Un diodo, el elemento clave del LED, es un componente electrónico que permite que la corriente fluya en una sola dirección.

Esta nueva o en realidad no tan nueva tecnología, está presente prácticamente en todo lo que utilizamos a diario. Y esto sucede por una explicación muy simple: es mucho más eficiente que todos los sistemas lumínicos que teníamos antes. Ahorran energía y producen muy poco calor en comparación con las luces fluorescentes o incandescentes.

Los LED se encuentran en todo tipo de dispositivos, por ejemplo forman los números en los relojes digitales y transmiten la información de los controles remotos. En conjunto pueden formar imágenes en una pantalla gigante de televisión o iluminar un semáforo.

Compunera apuesta por los LED.

 

El reloj digital de agua

reloj-de-agua-azulUn reloj de agua o clepsidra, es cualquier mecanismo para medir el tiempo mediante el flujo regulado de un líquido. Este invento data de la antigüedad egipcia, pero hoy en el Siglo XXI, todavía se pueden encontrar un buen número de relojes de agua operando.

Por ejemplo, el reloj de agua de Hornsby en Nueva Gales del Sur, Australia, que brota con la progresión lineal del tiempo. Se trata de una fuente que combina tres antiguos diseños diferentes de reloj de agua. Por otro lado, en el Museo de los Niños de Indianápolis se exhibe el “Flow Time Clock” que utiliza 70 galones (265 litros) de agua, alcohol metílico y colorante de alimentos para que los visitantes puedan ver el mecanismo a cualquier hora del día .

Vivimos en la era del uso de la electricidad generalizado, pero irónicamente, el 19% de la producción mundial de energía es de origen hidroeléctrico. Debido a esto, se podría argumentar que muchos relojes modernos son esencialmente de funcionamiento hidráulico. También si se toma en cuenta el uso de vapor en las centrales eléctricas convencionales y nucleares, el porcentaje sería mucho mayor.

Otro reloj de accionamiento hidráulico que vale la pena mencionar, a pesar de que no depende de la circulación de agua en absoluto, es el Eco – Friendly Water – Powered (en la foto).

Este reloj funciona con una batería sencilla de célula galvánica, que implica la inmersión de un cátodo o de metal positivo (por ejemplo, cobre) y un metal del ánodo o negativo (como el zinc) en una solución de electrolito, que se consigue agregando unas gotitas de limón al agua. Esto permite la transferencia de electrones entre los dos metales, provocando que funcione como una pila eléctrica.

Este increíble reloj digital que funciona con agua lo podes encontrar dentro del catálogo de Compunera.

Iluminación gratuita y ecológica: el invento de la bombilla más barata del mundo

bombilla

La «botella de la luz» es un invento de Alfredo Morser, un mecánico brasileño que consigue hacer brillar una botella sin necesidad de utilizar la electricidad.

Alfredo Moser es un mecánico brasileño que tuvo una idea especialmente brillante en el año 2002, después de sufrir uno de los frecuentes apagones que afectaban a Uberaba, la ciudad en la que vive al sur de Brasil.

En los últimos dos años, su idea llegó a diferentes partes del mundo. Y se tiene previsto que su sistema se implemente en un millón de hogares a principios de 2014.

El ingenio es sencillo y al alcance de cualquiera: una botella de plástico de dos litros llena de agua a la que se añade algo de cloro para preservarla de las algas. La botella se coloca en un agujero del tejado y se ajusta con resina de poliéster.

¿El resultado? Iluminación gratuita y ecológica durante el día, especialmente útil para chabolas y construcciones precarias que apenas tienen ventanas.

En función de la intensidad del sol, la potencia de estas bombillas artesanales oscila entre los 40 y los 60 vatios. “Es una luz divina. Dios hizo el sol para todos y su luz es para todos”, señala Moser en declaraciones a la BBC. “No te cuesta un céntimo y es imposible electrocutarse”.